Una vivienda familiar en Alzira

Una vivienda familiar en Alzira

Año: 2026

Localización: Alzira

Tipo de servicio: Decoración integral

Superficie: -

Una vivienda familiar en Alzira 

Hay proyectos que, por su dimensión y por el nivel de detalle que requieren, representan especialmente bien nuestra forma de entender el interiorismo. Esta vivienda familiar situada en Alzira, Valencia, es uno de ellos. Se trata del proyecto integral más amplio que hemos desarrollado hasta la fecha en Lia Living, abordando el diseño y la decoración de cada una de sus estancias para conseguir que toda la casa respirase una misma esencia.

Desde el inicio, los propietarios tenían muy claro qué querían sentir al llegar a casa: calma, serenidad y sensación de hogar. A partir de esta premisa construimos todo el proyecto, trabajando con una paleta cromática cálida y neutra, materiales naturales y una presencia constante de la madera, que actúa como hilo conductor y aporta continuidad visual a los diferentes espacios.

La vivienda acababa de ser reformada por uno de sus propietarios, (uno de ellos arquitecto de profesión), por lo que partíamos de una arquitectura contemporánea, limpia y muy cuidada. Nuestro trabajo consistió en completar esa base y vestir cada estancia, seleccionando mobiliario, iluminación, textiles, arte, decoración y soluciones de almacenaje para conseguir una vivienda funcional, pero también cálida, equilibrada y vivida.

Como hacemos habitualmente en nuestros proyectos, para cada estancia desarrollamos diferentes propuestas de diseño, permitiendo a los propietarios valorar distintas piezas, composiciones y posibilidades antes de definir la versión final. Desde pequeños cambios, como sustituir una obra de arte por un espejo, hasta diferentes alternativas de mobiliario, cada decisión se estudió buscando el equilibrio entre estética, funcionalidad y coherencia con el conjunto de la vivienda.

El recibidor 

El recorrido comienza en el recibidor, donde partimos de un mueble que los propietarios ya habían adquirido y que se convirtió en la base sobre la que completar el espacio. 

El salón-comedor

A continuación, el salón-comedor mantiene el mismo lenguaje sereno y atemporal. También aquí existía una pieza de partida, el sofá, alrededor de la cual construimos el resto de la zona de estar y comedor.

La cocina

La cocina, recién reformada en blanco y madera de nogal, requería principalmente terminar de vestir y organizar el espacio. Además de seleccionar la mesa, las sillas y los elementos decorativos, trabajamos el almacenaje interior de los armarios, estudiando la disposición de tarros, recipientes, menaje y diferentes accesorios para conseguir una cocina tan ordenada y funcional por dentro como visualmente limpia por fuera.

La terraza

El salón-comedor se prolonga hacia una terraza que concebimos como una extensión natural del interior. Los tonos neutros y la madera vuelven a aparecer en el mobiliario exterior para mantener ese diálogo entre dentro y fuera y reforzar la sensación de continuidad de toda la vivienda.

El dormitorio infantil 

Uno de los espacios más especiales del proyecto fue el dormitorio infantil. Los propietarios querían crear una habitación para su hija pequeña que no quedase limitada a sus primeros años, sino que pudiera crecer con ella y acompañarla hasta la adolescencia. Por ello partimos de elementos duraderos, como una cama de 150 cm, y construimos alrededor de ellos una decoración más delicada y lúdica. Beige, rosa palo, madera, ratán y fibras naturales conviven con una pequeña zona de juegos, una casita de tela, ilustraciones y cestas de diferentes formas que aportan el carácter infantil sin condicionar el dormitorio a una edad concreta.

El baño infantil 

Su baño sigue la misma filosofía. Al tratarse también del baño destinado a invitados, evitamos una estética excesivamente infantil e introdujimos únicamente pequeños guiños a través de los accesorios, los textiles y el almacenaje, respetando la madera presente en la reforma.

La lavandería

En la lavandería encontramos una de las notas de color de la vivienda: un verde apagado y sereno elegido por los propietarios. Aquí nuestro trabajo se centró especialmente en convertirla en un espacio práctico y agradable para el día a día, incorporando cestos, recipientes de almacenaje, textiles y pequeños elementos decorativos.

El dormitorio principal 

Finalmente, llegamos a la suite principal, concebida como uno de los espacios de mayor calma de la casa. La madera vuelve a tener un papel protagonista junto a los tonos neutros y cálidos. Diseñamos la composición completa del dormitorio: ropa de cama, mesitas, iluminación, cortinas, decoración de las estanterías y un pequeño rincón de lectura, buscando crear una atmósfera envolvente y muy serena.

El vestidor y el baño en suite 

El dormitorio conecta con un vestidor diseñado a medida por el propietario, que completamos mediante mobiliario auxiliar y soluciones para organizar el interior de los armarios, y con el baño en suite, donde trabajamos de nuevo los accesorios, los textiles y el almacenaje para terminar de vestir el espacio y mantener la coherencia estética del conjunto.

El resultado es una vivienda en la que cada estancia tiene su propia función y personalidad, pero todas hablan el mismo lenguaje. Madera, fibras naturales, blancos rotos, beige, tonos tierra y pequeños matices de color aparecen y reaparecen a lo largo de la casa, creando un hilo conductor que permite percibirla como un único proyecto.

Una casa familiar pensada para ser vivida, ordenada y funcional, pero sobre todo para transmitir aquello que marcó cada decisión desde el comienzo del proyecto: la sensación de llegar a casa y encontrar calma.